La luz de las velas,
el incienso impregnando el ambiente,
dos copas de vino, un brindis,
música que va hechizando,
que va provocando el ir limitando la distancia,
... momento que seduce...
El movimiento sensual de ese baile
que lentamente va empezando,
nuestras miradas que hablan por sí mismas,
el deseo que nos va atrapando,
el conjuro, el ir perdiendo la noción del tiempo
de la dimensión, del espacio,
embriagando la esencia de ese instante,
sin existir nada más que ese deseo, esa pasión...
El erotismo, la sensualidad,
el dulce veneno que nos va invadiendo,
que no podemos ni deseamos frenar...
el universo de pasiones que nos va haciendo suyos,
nuestras bocas que se van acercando,
el desafío que vamos sintiendo de lo prohibido,
de ir cruzando... el lado oscuro
pero...no nos importa, estamos en otra dimensión.
Nuestros labios se rozan,
nuestros cuerpos se van uniendo,
nuestras manos van acariciando nuestra piel,
sintiéndola, desnudando el alma,
sintiendo esa tibieza, ese calor...
y tu voz...tan sensual
susurrandome..." regálame esta noche"
deja que te haga mía...
Suavemente muerdo tus labios,
no es necesario hablar,
ya...sólo sentimos, nos abandonamos
a descubrir el universo de la pasión,
ya soy...toda tuya
ámame, poséeme...hasta perder el aliento.
Tu primer beso en mi cuello,
quitándonos la ropa despacio,
bajando lentamente,
recorriendo cada centímetro de mi piel,
tu cuerpo deslizándose por el mío,
sintiendo entre mis muslos la humedad,
mi alma derramada en el fuego de mis entrañas,
entregándome como una esclava
y exhultante como una diosa,
poseida por el deseo de tu ser...
Dejamos que se desate la furia,
cómplices, amantes...
tu cuerpo caliente entrando en el mío,
llega el éxtasis,
nuestra fusión,
alcanzamos la eternidad,
y esas huellas...quedarán por siempre.

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