Mi todo de repente se volvía nada,
Traicionaba mi alma el llanto,
Te fuiste dejando mi vida abismada,
De pronto tu voz me llega Como un canto.
Me sentí exhalar el aire del mar,
En mis oídos se pego Como melodía,
Suave, Dulce, armonioso de escuchar,
Me has devuelto mujer a mis días.
Murmullos de sirenas encantadas,
Me cubre el pensamiento,
Cuando el vacío mi rumbo marcaba,
Llega tu voz para avivar mi sentimiento.
Tierna, Dulce, frágil Como vuelo de gorrión,
Flota en el aire con eco de prosas,
Agiganta en mi pecho la ilusión ,
jalando entonces absurdas ideas borrosas,
-Jolucen-

Demasiado buena.
ResponderEliminar